«Construye puentes entre culturas y da visibilidad al talento y la dedicación de tantas mujeres»


Exma. Verónica Bustamante Ponce (cortesía)

Entrevista con la Embajadora de Ecuador en Berna, 15 de abril de 2026

Verónica Bustamante Ponce es una diplomática experimentada y conoce Suiza a fondo: ya hace 25 años representó a Ecuador como encargada de negocios, cónsul en Berna y asesora de la embajada ecuatoriana en Suiza. Desde 2024 se encuentra nuevamente en Suiza, esta vez como Embajadora de Ecuador. Su compromiso abarca no solo las relaciones políticas y económicas, sino también la promoción de la justicia social y la visibilidad de los pueblos indígenas de Ecuador. En esta entrevista habla sobre el proyecto Guagua Pichincha, el patrimonio cultural, la participación económica y la solidaridad internacional.

Señora Embajadora, ¿qué significa para usted personalmente el proyecto Guagua Pichincha? ¿Y por qué lo considera una contribución valiosa para el fortalecimiento de las mujeres indígenas en Ecuador?

Considero que el proyecto Guagua Pichincha no solo contribuye a mejorar la calidad de vida de las artesanas en mi país, sino que también permite visibilizar culturas de enorme valor estético y artístico.

Las bordadoras de Guagua Pichincha provienen de zonas remotas alrededor de Zuleta, en la provincia de Imbabura. Algunas de ellas recorren hasta dos horas a pie y en autobús para llegar al pueblo. ¿Cómo es típicamente la realidad económica de las mujeres indígenas en estas regiones?

Tradicionalmente, las mujeres indígenas en Ecuador fueron consideradas como participantes secundarias en los asuntos de la vida y del Estado. La sociedad patriarcal dominaba todos los ámbitos. Sin embargo, la lucha persistente por el reconocimiento de los derechos de la mujer indígena ha cambiado significativamente esta situación. Hoy encontramos un número notable de mujeres indígenas que participan en diversos ámbitos de la sociedad, tanto en el sector privado como en el público.

Cuando piensa en sus propios encuentros con mujeres y comunidades indígenas: ¿qué le ha impresionado o marcado especialmente?

Lo que más me ha impresionado es el profundo sentido de pertenencia que la mujer indígena siente hacia su comunidad, donde lo colectivo tiene un valor mucho mayor que lo individual. En este entorno destaca también la importancia central de la familia.

En el proyecto, las bordadoras trabajan desde sus hogares, reciben una remuneración justa y se les da un rostro, ya que cada una es mencionada por su nombre. ¿Cuán importante es la visibilidad y el reconocimiento para las mujeres indígenas en la sociedad ecuatoriana actual? ¿Y qué impacto puede generar un proyecto como este?

El impacto de un proyecto así es múltiple: promueve la visibilidad, fortalece la inclusión y, sobre todo, el reconocimiento del otro, algo que en el caso de las mujeres indígenas en la sociedad ecuatoriana ha sido históricamente limitado. La posibilidad de ser llamadas por su nombre, de que su trabajo sea valorado y de que puedan ejercer su actividad en sus propios espacios comunitarios contribuye a dignificar su rol y a fortalecer su identidad.

Desde esta perspectiva, además de garantizar un ingreso justo, es muy importante promover el reconocimiento social, cultural y humano de las mujeres para lograr un impacto que vaya más allá de lo económico y apunte a la construcción de una sociedad más justa y respetuosa.

¿Cuán importante es que productos con raíces culturales como estos también encuentren reconocimiento en mercados internacionales, como el mercado suizo?

Es indispensable que las consumidoras y los consumidores en Suiza conozcan el origen de los artículos que adquieren. Deben saber que estos fueron elaborados por mujeres ecuatorianas, lo que permite mostrar internacionalmente que provienen de Ecuador, un país donde se fabrican productos de alta calidad y bajo los principios de relaciones comerciales justas.

¿Cómo puede un proyecto como Guagua Pichincha crear alternativas económicas a largo plazo para las mujeres del Ecuador rural, más allá del turismo o la migración?

Creo que la agricultura sigue siendo y seguirá siendo la principal fuente de ingresos para las mujeres del Ecuador rural, especialmente la producción de productos ecológicos. Las mujeres indígenas, que en muchos casos trabajan en el campo junto con los hombres, poseen una gran experiencia y conocimiento en estas prácticas. Además, su participación en actividades ganaderas aporta una perspectiva única y valiosa. Proyectos como Guagua Pichincha complementan esta actividad de manera ideal: a través del trabajo desde el hogar –el arte tradicional del bordado–, las mujeres pueden seguir dedicándose a la agricultura y, al mismo tiempo, generar un valioso ingreso complementario que fortalece de manera sostenible su autonomía económica.

¿En qué medida ve usted en un proyecto como Guagua Pichincha también una forma de diplomacia cultural, es decir, una nueva y poderosa imagen de Ecuador que se proyecta al mundo?

Esta pregunta nos toca directamente como representantes diplomáticos de Ecuador. Nos llena de orgullo conocer proyectos como Guagua Pichincha que, al igual que nosotros, persiguen el objetivo de visibilizar la inmensa riqueza de nuestro país. Ecuador es un país de gran diversidad natural, cultural y social, y es de fundamental importancia que transmitamos esta riqueza y singularidad al mundo. Proyectos como este no solo contribuyen a la valoración de nuestra identidad, sino que también proyectan una imagen fresca y poderosa de Ecuador, que destaca su capacidad de innovación y su riqueza en tradiciones, lo que fortalece nuestra presencia y prestigio a nivel internacional.

¿Qué espera usted de las clientas y los clientes en Suiza? ¿Qué deberían sentir al tener una de estas prendas en sus manos? ¿Y qué desea además para el intercambio cultural y económico entre nuestros dos países?

Deseo que cada prenda cuente una historia que establezca una conexión emocional con quienes la adquieren, invitándoles a ser parte de un intercambio cultural profundo y significativo. Este proyecto no solo fortalece los lazos económicos entre nuestros dos países, sino que también abre puertas a nuevas iniciativas y a una comprensión mutua que fomenta el respeto por nuestras tradiciones y el reconocimiento de nuestra identidad.

Para finalizar: ¿hay un mensaje que desee transmitir a las mujeres de Zuleta y a todas las personas que apoyan este proyecto?

Quisiera decirles a las mujeres de Zuleta que forman parte de este proyecto, que el trabajo que realizan con tanta dedicación se refleja en piezas únicas capaces de transmitir su arte y sus tradiciones a personas de diferentes culturas. Estas personas valoran, reconocen y admiran profundamente su trabajo.

A las fundadoras y los fundadores de Guagua Pichincha y a todas las personas que apoyan esta valiosa iniciativa, quisiera felicitarles y ofrecerles el apoyo de la Embajada que represento para contribuir a la difusión de su obra. Este proyecto no solo preserva tradiciones, sino que también construye puentes entre culturas y da visibilidad al talento y la dedicación de tantas mujeres, promoviendo un intercambio cultural que nos enriquece a todos.